
La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

FUENTE: BICHOS DE CAMPO
La situación empieza a parecerse a un desastre productivo, particularmente en la producción de maíz, y sobre todo el tardío, que encontró cobijo a la famosa chicharrita del maíz, que ya hizo recortar las estimaciones de producción al menos dos veces.
A mediados de marzo, las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y las de su par de Rosario, daban cuenta de una producción proyectada de 56,5 y 57,0 millones de toneladas respectivamente. A principios de abril la entidad porteña recortó esa cifra a 52 millones de toneladas, registrando una caída de 4,5 mt.
Recientemente la Bolsa de Cereales emitió un nuevo informe de proyección, ubicando el estimado de producción de maíz en 46,5 millones de toneladas, es decir, 10 millones por debajo de la estimación inicial.
“El relevamiento a la red de colaboradores durante las últimas tres semanas continúa sosteniendo una baja en los rendimientos esperados para las fechas tardías y planteos del norte del país, sumado a un aumento importante del área no cosechable”, explican desde la entidad porteña.
Asimismo, los especialistas que trabajan con una red en todo el país aclararon: “Además, se espera un adelantamiento en el comienzo de la cosecha en estas zonas dado que los planteos más afectados han culminado el ciclo de manera anticipada debido al estrés. Se estima que, para las zonas NOA, NEA, C-N Córdoba, C-N Santa Fe, Núcleo Norte y Entre Ríos, el área que en principio se destinó a grano pero que, por las razones mencionadas, no podrá ser cosechada ascendería en promedio a un 17% del área sembrada”.
Como resultado de estas inclemencias, el informe de la Bolsa de Cereales es lapidario: “Se realiza un ajuste de la producción y del área total sembrada para la campaña 22/23 como resultado del análisis de balance comercial y los análisis de imágenes satelitales. La superficie sembrada ajustada para la campaña 2023/2024 es de 7,6 MHa y en este contexto, nuestra nueva proyección de producción es de 46,5 MTn”.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

Se concretó la 3ª edición del Concurso Nacional de Quesos, Manteca y Dulce de Leche de la Región Centro y la 14° edición del Concurso de Quesos de Totoras

Con la participación de instituciones públicas, productores, empresas, investigadores y referentes del sector, se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros el 1° Simposio Forestal de Santa Fe, un encuentro que abrió el debate sobre el presente y las oportunidades del sector forestal en la provincia.

Con crecimiento de hasta el 11 % en el último año, el sector lácteo provincial consolida su recuperación tras la crisis de 2023. El Gobierno de Santa Fe impulsa beneficios fiscales, financiamiento por más de 15.000 millones de pesos, obras de caminos y electrificación, y avanza en la apertura de nuevos mercados internacionales.

La intención de siembra se estimó en 1.100.000 ha, un 3 a un 3,2 % superior a la campaña anterior.

Para bovinos, bubalinos y cérvidos la medida comenzará a regir para la identificación de nuevos ejemplares.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol