El agua cambió la campaña: tres semanas de excesos frenan las tareas en el centro-norte santafesino

Las lluvias y la falta de piso volvieron a condicionar las labores agrícolas, según el nuevo SEA de la Bolsa de Comercio de Santa Fe. La cosecha de maíz tardío no avanzó durante la última semana y persisten las dificultades sobre el algodón. Los perfiles cargados siguen siendo una buena noticia para los cultivos, pero los encharcamientos muestran cada vez con mayor claridad la otra cara del escenario hídrico.
20/08/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La abundante disponibilidad de agua con la que el centro-norte de Santa Fe comenzó a transitar la nueva campaña agrícola empieza a mostrar cada vez con mayor claridad su contracara. Las lluvias, la elevada humedad ambiente y la falta de piso volvieron a condicionar durante la última semana las tareas en buena parte de la región.

El nuevo informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 12 y el 18 de agosto, muestra un escenario atravesado nuevamente por excesos hídricos, encharcamientos y dificultades para ingresar a los lotes.

No se trata de una situación aislada. Durante las últimas semanas el agua fue modificando progresivamente el ritmo de la campaña: primero aportó muy buenas reservas para los cultivos implantados y para las nuevas siembras; luego comenzó a complicar el acceso a determinados lotes y ahora directamente mantiene demoradas o paralizadas algunas labores.

Maíz tardío: las cosechadoras volvieron a detenerse

Una de las situaciones más claras aparece en el maíz tardío. Durante la última semana la cosecha no registró avances, condicionada por las precipitaciones, la elevada humedad de los granos y la imposibilidad de ingresar con maquinaria en numerosos lotes.

La situación profundiza las dificultades que el cereal ya venía atravesando. En el relevamiento anterior, correspondiente al período del 5 al 11 de agosto, los productores habían logrado aprovechar ventanas de apenas dos a cuatro días para retomar parcialmente la cosecha.

En aquel momento, la humedad del grano todavía se ubicaba entre 17 y 19%, mientras la escasa cantidad de horas de sol dificultaba el secado y limitaba el trabajo de las cosechadoras.

Ahora, esas ventanas volvieron a cerrarse.

Los rendimientos obtenidos hasta el momento muestran además diferencias importantes dentro del territorio: los mejores registros aparecen hacia el sur del área relevada, mientras disminuyen a medida que se avanza hacia el norte provincial.

Algodón: el este casi terminó, el oeste sigue complicado

El algodón también continúa mostrando dos realidades.

En el sector este del área algodonera, la cosecha ya había alcanzado la semana pasada el 97,5%, por lo que prácticamente se encuentra concluida. En el oeste, en cambio, persisten lotes donde los excesos hídricos impiden el ingreso de maquinaria.

La prolongación de estas condiciones obliga además a evaluar las pérdidas que puedan haberse producido en los cultivares que permanecen en el campo.

La diferencia no es menor. Los rendimientos registrados durante la campaña mostraron una variabilidad muy importante, desde 500 hasta 3.000 kilos por hectárea, según ambientes y condiciones de los lotes.

De reserva estratégica a exceso

La evolución de las últimas semanas muestra con claridad el cambio.

A comienzos de agosto, las lluvias habían dejado una muy buena disponibilidad de agua útil tanto en la cama de siembra como en los perfiles. Esa condición favoreció el inicio de la implantación de girasol y permitió avanzar con fertilizaciones en trigo.

Pero simultáneamente comenzaron a incrementarse las superficies con encharcamientos y anegamientos en sectores del centro y norte provincial. En trigo incluso aparecieron lotes con plantas que pasaron del verde intenso a tonalidades amarillentas como consecuencia del exceso hídrico, aunque hasta entonces no se habían detectado plagas o enfermedades de importancia.

El agua sigue representando una reserva importante para los cultivos de invierno y para las próximas implantaciones. El problema ya no pasa por su disponibilidad, sino por cuánto tiempo permanecen saturados los suelos y cuándo vuelven a abrirse condiciones para trabajar.

La nueva campaña también mira el cielo

El escenario adquiere otra dimensión porque el centro-norte santafesino se encuentra en plena transición entre campañas.

Mientras todavía intenta terminar de levantar maíz tardío y algodón, el trigo atraviesa su desarrollo y comenzaron las primeras implantaciones de girasol de la campaña 2026/27.

Por eso, los excesos actuales atraviesan simultáneamente el cierre de la gruesa anterior, el desarrollo de la fina y el comienzo de la nueva gruesa.

Y la cuestión hídrica probablemente seguirá ocupando un lugar central. Santa Fe acaba de declarar la emergencia hídrica en todo el territorio provincial ante las perspectivas asociadas al fenómeno de El Niño, una herramienta que permitirá acelerar intervenciones sobre canales, caminos rurales y otras obras si las condiciones se agravan.

Por ahora, la fotografía que deja el SEA es menos dramática pero suficientemente clara: agua hay, y mucha. Lo que necesita el campo en buena parte del centro-norte santafesino son ventanas de tiempo seco que permitan volver a entrar a los lotes.

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