
Santa Fe acelera con el maíz, pero el agua empieza a marcar el límite
REDACCIÓNLa campaña de maíz temprano arrancó a toda velocidad en la región núcleo y tiene al centro-sur de Santa Fe como protagonista excluyente. Pero la foto de comienzos de septiembre empieza a mostrar una paradoja: mientras las sembradoras avanzan a un ritmo inédito para esta altura del año, las reservas de agua comienzan a reducirse y ya condicionan las labores en algunos sectores.
El último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que ya se sembraron más de 500.000 hectáreas de maíz temprano, equivalentes al 25% de la superficie prevista. Se trata del mayor avance para esta fecha de las últimas cinco campañas.
Y Santa Fe aparece claramente adelante. El centro-sur provincial ya implantó el 70% del área prevista, muy por encima del sudeste de Córdoba, que alcanza el 15%; el sur santafesino, con 12%; el noreste bonaerense, con 8%; y el noroeste de Buenos Aires, con apenas 2%.
El ritmo, sin embargo, empieza a encontrar un límite en la disponibilidad de humedad.
El oeste empieza a pedir agua
Según GEA, el 70% de los suelos de la región núcleo llegó a septiembre con reservas entre escasas y condiciones de sequía, mientras que solamente el 30% mantiene niveles entre regulares y adecuados.
El escenario contrasta fuertemente con el del año pasado. A esta altura de 2025, prácticamente toda la región núcleo presentaba reservas entre adecuadas y óptimas, favorecida por un invierno excepcionalmente húmedo. Este año, julio y agosto terminaron con precipitaciones mucho más cercanas a los valores históricos.
La diferencia también aparece dentro de la propia región. Durante agosto, el oeste acumuló entre 1 y 20 milímetros, mientras que hacia el este los registros oscilaron entre 30 y 62 milímetros.
En Carlos Pellegrini, uno de los puntos santafesinos relevados por GEA, ya quedan pocos lotes con humedad suficiente para continuar sembrando. Algo similar ocurre en Marcos Juárez. Y en San Gregorio, pese al comienzo inusualmente temprano de las labores, algunos lotes implantados durante los últimos días ya muestran limitaciones vinculadas con la humedad del suelo.
Los técnicos estiman que en esos sectores hacen falta al menos 20 milímetros para poder sostener el ritmo de siembra.
No solamente falta agua: también preocupa el frío
El adelanto extraordinario del maíz incorpora otra variable: la temperatura del suelo.
Para lograr una germinación uniforme, GEA señala como referencia temperaturas superiores a los 12 °C. Sin embargo, durante los últimos seis días se registraron temperaturas bajo cero en distintos puntos de la región.
En María Susana, la preocupación está puesta en la posibilidad de que el frío genere emergencias desparejas. En otras zonas, los técnicos advierten que las bajas temperaturas podrían retrasar la emergencia de los lotes implantados.
Así, el temprano comienzo de la campaña permitió avanzar rápidamente aprovechando las condiciones disponibles, pero también expuso al cultivo a riesgos que habitualmente tienen menor incidencia cuando la siembra comienza más adelante.
El trigo también empieza a mirar al cielo
La necesidad de nuevas lluvias no se limita al maíz.
El trigo todavía conserva una condición general favorable: el 75% de los lotes se encuentra entre excelente y muy bueno. Sin embargo, ese porcentaje es 15 puntos menor que a esta misma altura de 2025, mientras que un 5% de la superficie ya presenta condición regular.
GEA señala que las bajas temperaturas, la menor disponibilidad hídrica y algunos problemas sanitarios comenzaron a hacerse visibles. En el centro-sur santafesino, los técnicos consideran necesaria una lluvia generalizada antes del 20 de septiembre para sostener las expectativas de rindes muy buenos que todavía conserva el cereal.
A la cuestión hídrica se suma además la mancha amarilla, que empieza a modificar las estrategias sanitarias. Algunos productores pensaban esperar hasta hoja bandera para aplicar fungicidas, pero la aparición de la enfermedad podría obligarlos a adelantar las intervenciones.
La región núcleo llega así a mediados de septiembre con dos caras de una misma campaña: el maíz temprano avanza a un ritmo que no se veía en al menos cinco años y Santa Fe encabeza claramente la implantación, pero las reservas de humedad comienzan a ajustarse y el trigo también necesita nuevas precipitaciones.
Las sembradoras ya hicieron buena parte de su trabajo. Ahora, la próxima jugada empieza a depender del cielo.


El Niño pone en alerta a la apicultura del norte santafesino: la clave estará en las lluvias de primavera

Agosto dejó lluvias muy desparejas en Santa Fe: hasta 230 milímetros en el noreste

Del exceso de agua a las sembradoras a pleno: la gruesa acelera en el centro-norte santafesino


