
La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

El informe que presenta el IPCVA comienza recordando los cinco años del Acuerdo de París (COP21) "firmado por 174 países más la UE con el compromiso de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)"
La pandemia de Covid19 causó en 2020 una caída temporal (entre 5 -10 %) de las emisiones globales, demostrando el fuerte peso de las actividades humanas que se vieron reducidas en dicha ocasión como ser: industria, transporte, generación de energía eléctrica entre otros "y no imputables a otras actividades que permanecieron sin modificación como ser la ganadería vacuna. Este evento pandémico no programado puso en evidencia que es necesario producir cambios estructurales de envergadura para limitar el aumento de la temperatura media global a no más de 1,5°C respecto al período pre-industrial". El cumplimiento de esa meta exige "des-carbonizar la atmósfera a través de una transición que guíe al planeta hacia una economía carbononeto cero, en la cual la emisión de carbono no debe superar la mitigación" continúa el trabajo.
Carbono-neto cero es el "gran desafío que debe enfrentar la comunidad internacional en este tiempo en que el cambio climático aparece como la mayor amenaza global a la vida del planeta. Otro desafío incluye la adaptación al cambio climático, como los eventos extremos (sequías, inundaciones, olas de calor), el ascenso de los mares o la retracción de glaciares de alta montaña que afectan el caudal de los ríos".
EL INFORME
El estudio es "único e inédito en la historia de nuestro país, en el que 45 científicos argentinos, coordinados por la Red de Seguridad Alimentaria del CONICET, han relevado el nivel de sustentabilidad actual de la ganadería argentina" resalta el IPCVA.
Desde el organismo se destaca que se asumió "esta problemática como uno de los aspectos centrales, no sólo por el convencimiento de que la sustentabilidad de nuestra producción será cada vez más una demanda central de los mercados y de los consumidores, sino por el compromiso y la responsabilidad que deben mostrar todos los sectores productivos respecto del cuidado de nuestro planeta y de su preservación para las futuras generaciones".
Recomendaciones para fortalecer la competitividad ambiental de la carne vacuna argentina
Luego de realizar un pormenorizado análisis de la situación ambiental, el informe brinda una serie de recomendaciones que "pueden agruparse en dos grandes ejes estratégicos" para los cuales se resumen algunas acciones relevantes:
Eje 1. Acciones inductivas para modificar rutinas de operaciones hacia rutinas de producción -primarias e industriales- que mitiguen los efectos ambientales:
a. Reforzar el desarrollo de modelo de estimación de captura de carbono que incluya distintos sumideros;
b. Impulsar masivamente el uso de buenas prácticas ganaderas;
c. Establecer un programa de mejora continua de gestión ambiental en frigoríficos;
d. Contar con certificaciones ambientales sustentadas en conocimiento científico generado en nuestro país;
e. Proseguir con la reducción de la deforestación de acuerdo a la legislación vigente; reforzar la tendencia declinante de los últimos años incorporando el uso masivo de tecnologías satelitales y otras complementarias; establecer un esquema de medición fehaciente e integral de la evolución de este tema.
f. Movilizar estrategias provinciales para el ajuste de la zonificación y la mejora de la aplicación de la ley de manejo de bosques y arbustales.
g. Desarrollar propuestas de adecuación de sistemas a modelos C neutro internacionalmente válidas y auditables.
h. Estimular la producción de animales de alto peso a faena y el aumento del peso mínimo de faena (escala progresiva).
i. Estimular integraciones de la ganadería a sistemas de producción de bioenergías y uso ganadero de subproductos.
j. Estimular la integración de la ganadería en rotación y el desarrollo de sistemas silvopastoriles.
k. Promover la incorporación de diseños para la inclusión de corredores de biodiversidad en el ordenamiento territorial de las provincias;
l. Promover el uso de sensores remotos, sistemas de información geográfica y modelos de simulación para la evaluación de los recursos forrajeros y los factores que dificultan el uso eficiente de los mismos.
m. Mejorar la genética animal e incorporar el progreso genético como instrumento para aumentar la base hereditaria de la eficiencia productiva.
Un animal con una genética más eficiente y mayor eficiencia de conversión del alimento en carne emite menos CH4 por kg de carne producida. La genética es una buena herramienta para mejorar la eficiencia de producción en forma masiva, en todos los niveles de un sistema de producción (cría, recría, terminación) y en todas las regiones del país.
n. Modular la fermentación ruminal, como el uso de ionóforos, receptores de electrones, bio-hidrogenación ruminal, inhibidores de la producción de CH4. Si bien algunos inhibidores muestran potencial para reducir emisiones de CH4 entérico, algunas tecnologías se encuentran en etapas incipientes de desarrollo con escasos ejemplos de productos que puedan ser utilizados en el corto o mediano plazo (ej. 3-NOP, Bovaer® - DSM).
o. Utilizar energías renovables (solar, eólica, biológica). Ello posibilitaría sustituir los combustibles fósiles y puede constituir una alternativa tecnológica viable en todos los eslabones de la cadena de la carne que imponen un consumo de energía.
p. Mejorar la eficiencia en la utilización de pasturas, acortar el período ocioso de los vientres, aumentar el porcentaje de destete, recriar a buen ritmo y mejorar la eficiencia de conversión en los sistemas de engorde a corral.
FUENTE: IPCVA
Eje 2. Fortalecimiento de los Sistemas de Medición y Evaluación de impactos ambientales (a nivel sectorial y/o empresarial):
a. Profundizar la caracterización de la sustentabilidad de la ganadería en función de los ecosistemas/ambientes sobre los que se despliega. El peso relativo de los componentes estructurales, sus amenazas y oportunidades cambia con las regiones.
b. Dar seguimiento a las pautas de diseño de los indicadores sugeridos por algunos organismos supranacionales (por ejemplo, FAO) y su revisión en función de las realidades productivas locales;
c. Coordinar y centralizar los diversos trabajos analíticos en curso en las diversas instituciones locales de CyT y otros ámbitos de generación de conocimientos; compatibilizar resultados y futuras acciones con mayor
coordinación;
d. Contribuir a la identificación de las áreas de vacancia en el tema analizado y cobertura a través de programas públicos / privados;
e. Dinamizar una red de evaluación de la dinámica del carbono en distintos sistemas ganaderos, con el fin de conocer el balance de C y los puntos críticos de mejora.
f. Estudiar estrategias productivas a escala de paisaje (land sparing – land sharing) que permitan disminuir el compromiso entre la producción y los costos ambientales

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

Se concretó la 3ª edición del Concurso Nacional de Quesos, Manteca y Dulce de Leche de la Región Centro y la 14° edición del Concurso de Quesos de Totoras

Con la participación de instituciones públicas, productores, empresas, investigadores y referentes del sector, se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros el 1° Simposio Forestal de Santa Fe, un encuentro que abrió el debate sobre el presente y las oportunidades del sector forestal en la provincia.

Con crecimiento de hasta el 11 % en el último año, el sector lácteo provincial consolida su recuperación tras la crisis de 2023. El Gobierno de Santa Fe impulsa beneficios fiscales, financiamiento por más de 15.000 millones de pesos, obras de caminos y electrificación, y avanza en la apertura de nuevos mercados internacionales.

La intención de siembra se estimó en 1.100.000 ha, un 3 a un 3,2 % superior a la campaña anterior.

Para bovinos, bubalinos y cérvidos la medida comenzará a regir para la identificación de nuevos ejemplares.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol