Un frigorífico deja el programa Carne para Todos y despide empleados

Se trata del frigorífico Pilar SA, ubicado en el partido bonaerense de Avellaneda. Anunció que discontinuará la venta a precios reducidos por los costos y la falta de demanda; de 50 trabajadores se quedó con 10

NOTICIAS 26/05/2021 REDACCIÓN REDACCIÓN
carne-1


Poco queda del programa “Carne para Todos” para vender cortes a precios populares en camiones ambulantes. El frigorífico Pilar SA, de Avellaneda, que a fin del año pasado se volcó a un proyecto del Gobierno ofreciendo distintos tipos de carne accesible a través de la venta en diversos barrios del conurbano, se desprendió de gran parte de su plantel de empleados y está analizando cómo redireccionar “un negocio que no funcionó”. De 50 trabajadores, se quedó con 10.

“La gran incertidumbre, la pandemia, el fuerte incremento de los costos y las decisiones políticas que no acompañaron nuestra iniciativa fueron algunas de las causas de no poder sostener los precios acordados y descontinuar el programa. Ahora estamos viendo junto a asesores buscar otras opciones de comercialización y encarar otra franja de público pero no vamos a retirarnos de la actividad”, sostuvo a LA NACION José Cudina, dueño del frigorífico.

 
Todo comenzó cuando luego de cuatro años con las persianas bajas Gastón López, que venía del rubro gastronómico quilmeño, socio de Cudina, decidió rescatar su frigorífico y reabrirlo para trabajar en el proyecto de carnicerías móviles con valores rebajados de distintos tipos de carne para las fiestas de fin de año en el conurbano bonaerense.

Con anterioridad, Cudina ya había participado de un programa de similares características implementado durante la segunda gestión de la expresidenta Cristina Kirchner. El programa fue lanzado exactamente hace una década atrás, en abril de 2011, y dependía de la Secretaría de Comercio Interior a cargo de Guillermo Moreno, ofreciendo cortes a precios populares hasta un 40% más baratos que en carnicerías y góndolas de supermercados.

Una fuente del sector frigorífico recordó que, en ese momento, los exportadores voluntariamente ofrecían cortes a buenos precios pero “hoy en día el contexto por la pandemia y la situación económica de los argentinos hace que sea muy difícil que tenga rentabilidad un negocio de estas características”.

 En un primer momento, según describió Cudina, el proyecto medianamente funcionaba. En esa oportunidad, en el frigorífico habían comentado que estaban en condiciones de vender 250 toneladas mensuales de cortes de carne con un alcance estimado para 65.000 familias y con la idea de mantenerlo a lo largo del tiempo.

Para esto, habían invertido un dinero importante en maquinarias para el desposte de la media res, incluso con despachantes preparados para garantizar las medidas de seguridad e higiene derivadas de los protocolos vigentes de Covid-19. Sin embargo, con el correr de las semanas, con una inflación creciente, la gente de los barrios populares dejó de acercarse a los camiones itinerantes y la demanda cayó de manera abrupta.

Con el correr de las semanas, con una inflación creciente, la gente de los barrios populares dejó de acercarse a los camiones itinerantes y la demanda cayó de manera abrupta y el programa de Carne para Todos a través de carnicerías itinerantes dejó de ser un negocio para el Frigorífico Pilar
Y la idea de mantener una línea con precios “razonables y accesibles dirigido a toda la comunidad, ayudando a satisfacer las necesidades de la población”, como el asado a $300, el vacío a $330, la picada a $200, la pata y muslo a $130 y el carré y el pechito a $250, fue difícil de sostener en el tiempo.

“Tratamos de conservar la mayor parte del plantel que pudimos y algunos de ellos que trabajaban en el despacho ambulante los hemos derivado a la carnicería que el frigorífico tiene en la planta. Pero el resto hubo que despedirlo porque ya no se podía sostener ese negocio”, señaló Cudina.

Varios datos marcan el difícil momento de la actividad. En su último informe, la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) indicó que en abril pasado el consumo de carne vacuna fue el más bajo en 100 años, con 48,2 kilos por habitante/año. En relación a un año atrás la disminución fue de 5,3% (-2,67 kg/hab/año).

Asimismo, en el mismo mes se faenaron 1,0675 millones de cabezas, un 8,6% inferior al de marzo. En el período enero-abril de 2021 la faena de hacienda vacuna sumó un total de 4,218 millones de cabezas, una caída de 4,6% anual.

FUENTE: LA NACIÓN Mariana Reinke

Te puede interesar
Lo más visto