
La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

Con la llegada de la lluvia y la recuperación que comienzan a expresar los potreros, muchos criadores
no se muestran tentados a vender a los valores actuales y están dispuestos a escalonar la salida de la hacienda.
Sin embargo, para otros la falta de campo sigue siendo una gran limitante para seguir reteniendo.
Si bien la zafra está recién en sus inicios, los primeros datos de movimiento de hacienda reportados por
SENASA representan un buen indicador relativo de la situación, comparado con lo observado en ciclos
anteriores.
Analizando exclusivamente la categoría terneros y terneras, vemos que entre enero y febrero de este año
se ha movido un total de 1.029.294 animales hacia otros establecimientos con destino cría o invernada, número que resulta apenas 1,8% superior al movimiento registrado en igual bimestre de 2021.
Recordemos que, en 2021 el movimiento de terneros y terneras durante los primeros dos meses del año
resultó un 20% inferior al promedio de los últimos 3 ciclos. En primer lugar, la zafra de terneros se vio fuertemente reducida; a diciembre de 2020 los datos de stock oficiales confirmaban unos 650 mil terneros/as menos que los registrados un año atrás.
Pero, concomitantemente a esta situación de menor disponibilidad de invernada también se dio una
restricción de oferta por parte de los criadores que preferían quedar calzados en carne en lugar de en
pesos. A su vez, esta menor oferta de terneros, ha llevado a incrementos de precio que permitían al
criador desprenderse de una menor cantidad de invernada para afrontar sus compromisos financieros.

Por el contrario, este año, aun estimando una disponibilidad de terneros totales similar a la de la zafra
anterior (14,3 millones) era esperable observar, ya para esta fecha, un nivel de oferta más elevado producto
de la necesidad de liberar tempranamente aquellos campos de baja receptividad.
Estos primeros datos no solo no estarían mostrando un mayor nivel de afluencia de terneros sino tampoco una mayor salida de otras categorías -especialmente hembras- que, dada la situación de los campos, se
esperaba, no podrían retenerse. En efecto, el total de traslados registrados durante estos dos primeros meses del año -considerando todas las categorías trasladadas tanto con destino cría, invernada o faena- fue de 4,347 millones de animales, prácticamente sin cambios respecto del total de movimientos registrados un año atrás.

Sin embargo, existe un dato que sí estaría comenzando a responder al escenario proyectado, aunque tampoco refleja el aluvión de oferta esperado producto de la sequía. Se trata del movimiento de vacas dentro de este total. Entre enero y febrero el total de cabezas trasladadas bajo esta categoría se vio incrementado en un 5,4% respecto de los movimientos registrados en igual bimestre del año pasado, representando más del 15% de los traslados totales, 1 punto más que en 2021 pero aun por debajo del 17,4% registrado en igual lapso de 2019.
Si bien aún no se conocen los datos finales de faena del mes de febrero, tomando de manera preliminar los
movimientos de hacienda registrados para ese destino, febrero volvería a marcar una caída, aunque algo más moderada a la de enero, donde el retroceso arrojó casi un 3% interanual.
De sostenerse esta tendencia durante el primer trimestre, podríamos estar transitando dos escenarios
diferentes. O bien esta mayor oferta temporal que se esperaba en el corto plazo no se estaría dando producto de la recuperación de los campos y de la avidez del productor por retener su hacienda, o la caída del stock nacional ha sido, en realidad, mayor a la esperada.
FUENTE: ROSGAN

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

Se concretó la 3ª edición del Concurso Nacional de Quesos, Manteca y Dulce de Leche de la Región Centro y la 14° edición del Concurso de Quesos de Totoras

Con la participación de instituciones públicas, productores, empresas, investigadores y referentes del sector, se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros el 1° Simposio Forestal de Santa Fe, un encuentro que abrió el debate sobre el presente y las oportunidades del sector forestal en la provincia.

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