Después de semanas condicionadas por suelos saturados y dificultades para ingresar a los lotes, la estabilidad climática cambió el ritmo de la actividad agrícola. Avanzan las siembras de girasol y maíz temprano, mientras el trigo mejora y las cosechadoras recuperan terreno. El girasol se encamina a ocupar 170.000 hectáreas, el mayor registro de la serie del SEA.
La siembra temprana alcanzó el mayor avance de las últimas cinco campañas en la región núcleo y el centro-sur santafesino lleva una enorme ventaja: ya implantó el 70% del área prevista. Sin embargo, GEA advierte que el 70% de los suelos de la región presenta reservas entre escasas y sequía. El trigo también comienza a necesitar lluvias para sostener su potencial.
La 28ª Fiesta Nacional de la Cosechadora reunió durante tres días en San Vicente a más de 200 expositores. Maquinaria agrícola, genética Holando, hacienda de carne, financiamiento y charlas técnicas conformaron el núcleo productivo de una muestra que volvió a reunir al agro y la industria de la región.
Un relevamiento del INTA sobre 217 lotes muestra una condición general favorable del cultivo en toda la provincia. En la región centro, el 97% se encuentra en estado bueno o muy bueno. Sin embargo, comenzaron a observarse anegamientos, pérdida de plantas y una mayor presencia de enfermedades. En el norte, los efectos del exceso hídrico son más evidentes.
La cosecha del maíz tardío llegó a su fin en prácticamente toda el área relevada por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, con rindes que volvieron a mostrar importantes diferencias entre regiones.