
La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol
La falta de lluvias a finales de septiembre incrementó el daño en el cultivo. La diferencia de rindes entre sur y norte de la región sería de 15 a 20 quintales por hectárea. La zona núcleo no fue beneficiada en su totalidad con las últimas lluvias caídas y el escenario para el trigo no es alentador. Por su parte, destacan una baja probabilidad de recuperación hídrica en las áreas más afectadas.
NOTICIAS02/10/2020
REDACCIÓN
La falta de lluvias a finales de septiembre incrementó el daño en el cultivo. La diferencia de rindes entre sur y norte de la región sería de 15 a 20 quintales por hectárea. La zona núcleo no fue beneficiada en su totalidad con las últimas lluvias caídas y el escenario para el trigo no es alentador. Por su parte, destacan una baja probabilidad de recuperación hídrica en las áreas más afectadas.
Los productores señalan que la condición ambiental es de sequía extrema. “No sabemos si se llegará a 15 qq/ha", manifestaron los ingenieros de Noetinger
Desde el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario destacaron que las lluvias salvaron al trigo del sur, pero condenaron a los del norte de la región. “Buenos Aires volvió a ser la gran ganadora, recibió lluvias por encima de los 50 milímetros. Santa Fe y Córdoba en cambio volvieron a tener un nuevo revés que se suma a casi un semestre de déficit hídrico", explicó José Luis Aiello, Doctor en Ciencias Atmosféricas.
En base a este panorama, las estimaciones que hacen los ingenieros en la zona afectada por la sequía van de los 15 a los 25 qq/ha. "La situación es muy difícil, hace muchos años que no teníamos en la zona un panorama tan incierto en el corto y mediano plazo", resumieron en Carlos Pellegrini.
El informe de la Guía Estratégica para el Agro sostuvo que en el extremo sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires el cultivo está teniendo una recuperación muy importante y se estiman rindes de 35 a 40 qq/ha.
En lo que respecta al estado del cultivo, la BCR destacó que 800.00 hectáreas de trigo están entre regulares y malas. “La condición del trigo regular a malo subió 100.000 ha esta semana, totalizando 800.000 ha de 1,6 M ha sembradas en la región”, detalló el informe.
Por su parte, mencionó que el destino de 170.000 ha de trigo dependían de esas lluvias. En total, 240.000 hectáreas se clasifican en malas condiciones, destacaron.
“La decisión de secar estos lotes de trigo y pasarlos a soja de primera se afirma en el centro sur de Santa Fe. Aparte, a la falta de agua se suma que el 20 y 21 de septiembre hubo temperaturas de bajo cero grados a nivel del suelo y que dejó serios daños en espigas sobre todo en lotes que vienen de maíz o de trigo/soja”, adelantaron desde GEA.
La escasa humedad se manifestó cuando el 15% del trigo de la región comenzó a transitar espigazón, apurado por el estrés hídrico. “Muchos de esos lotes se ubican en el centro sur de Santa Fe y este de Córdoba, donde ya casi no queda agua para atravesar el periodo crítico del cereal. Sin una pronta lluvia esos lotes son los que más resentirán el rinde”, explicaron desde GEA. Además, detallaron que el 35% de los cuadros de la región se encuentra con la espiga embuchada, el 30% desplegando la hoja bandera y el 20% en encañazón.
Maíz
Según la BCR, se llegó a cubrir el 67 % del área núcleo con maíz temprano, marcando un avance de sólo 2 puntos respecto a la semana pasada. Asimismo, remarcaron que se espera una recarga hídrica para continuar con la labor.
En la mitad norte de la región núcleo, se requieren al menos 20 a 30 mm para poder completar las siembras tempranas. De no concretarse lluvias importantes en octubre, los ingenieros evalúan de sembrarlo de manera tardía, detallaron desde GEA.
“El contraste es la parte sur de la región núcleo, bien abastecida de agua, pero con temperaturas más frescas. Allí se espera que el suelo levante más temperatura para evitar fallas en la germinación. Los primeros cuadros sembrados emergen de forma pareja y sin dificultades, más allá de que en algunas”, concluyó el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

Se concretó la 3ª edición del Concurso Nacional de Quesos, Manteca y Dulce de Leche de la Región Centro y la 14° edición del Concurso de Quesos de Totoras

Con la participación de instituciones públicas, productores, empresas, investigadores y referentes del sector, se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros el 1° Simposio Forestal de Santa Fe, un encuentro que abrió el debate sobre el presente y las oportunidades del sector forestal en la provincia.

Con crecimiento de hasta el 11 % en el último año, el sector lácteo provincial consolida su recuperación tras la crisis de 2023. El Gobierno de Santa Fe impulsa beneficios fiscales, financiamiento por más de 15.000 millones de pesos, obras de caminos y electrificación, y avanza en la apertura de nuevos mercados internacionales.

La intención de siembra se estimó en 1.100.000 ha, un 3 a un 3,2 % superior a la campaña anterior.

Para bovinos, bubalinos y cérvidos la medida comenzará a regir para la identificación de nuevos ejemplares.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol