El trigo promete, pero el costo del nitrógeno obliga a recalcular las cuentas

La evolución del precio de la urea volvió a instalar incertidumbre sobre las decisiones de fertilización del trigo. Mientras los cultivos muestran, en general, una buena implantación y un favorable estado sanitario, productores y asesores evalúan cuánto invertir en las próximas aplicaciones de nitrógeno, una decisión que dependerá tanto de la evolución del mercado como del potencial de cada lote.
24/07/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El trigo arrancó la campaña mostrando una de sus mejores caras de los últimos años. Buena implantación, perfiles cargados de humedad y escasa presión sanitaria alimentan expectativas de altos rindes en buena parte del centro-norte santafesino. Sin embargo, cuando llega el momento de definir la refertilización, aparece una variable que vuelve a condicionar las decisiones: el precio del nitrógeno.

Qué está pasando en los campos santafesinos

En algunos establecimientos del oeste santafesino los planteos comenzaron con dosis inferiores a las del año pasado. Hay casos donde las aplicaciones iniciales pasaron de alrededor de 300 kilos por hectárea a poco más de 200, mientras que otros productores directamente optaron por reducir el nivel de inversión a la espera de una definición del mercado.

La cautela se repite en buena parte de la región. Si bien el buen estado de los cultivos alimenta expectativas de una buena campaña, las decisiones sobre fertilización ya no responden a una receta única. En cada establecimiento, la estrategia se define lote por lote, combinando el potencial del cultivo, la disponibilidad de humedad y el costo del nitrógeno.

En localidades como Carlos Pellegrini y María Susana, la Bolsa de Comercio de Rosario relevó planteos más conservadores que en campañas anteriores. En algunos casos, los productores optaron por dejar abierta la posibilidad de completar la fertilización más adelante, si las condiciones climáticas acompañan y la evolución del mercado vuelve a mejorar la relación entre el costo del fertilizante y el potencial de rendimiento. La expectativa es no resignar producción, pero tampoco asumir un costo que luego resulte difícil de recuperar.

Los técnicos coinciden en que, si finalmente no se concretan esas aplicaciones complementarias, el nitrógeno podría convertirse en el principal factor que impida alcanzar rendimientos similares a los de la campaña pasada.

Si el clima acompaña durante agosto, la decisión de agregar o no nitrógeno podría transformarse en uno de los factores que termine explicando las diferencias de rendimiento entre lotes. Por eso, más allá del precio del fertilizante, las próximas semanas serán determinantes para definir cuánto del potencial que hoy muestra el trigo podrá convertirse finalmente en producción.

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