
La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

"Tal como viene resaltando el Rosgan, el mercado ganadero de Rosario, el sector de la ganadería en la Argentina demostró su resiliencia, al adaptarse rápidamente a las restricciones impuestas por la pandemia". Así comienza interesante informe que publica el ABC Rural
Importantes trasformaciones a nivel comercial lo llevaron a transitar un año con muy buenos resultados. A su vez, en medio de un contexto macroeconómico de elevada incertidumbre, ofreció solidez a un mercado carente de alternativas seguras y líquidas.
Bajo este escenario, el sector comienza a dejar atrás ciclos de muy malos resultados para la cría. En ellos, hubo precios retrasados y tasas literalmente prohibitivas para la actividad productiva, que ahora empieza a dar las primeras señales de un cambio de tendencia en el ciclo ganadero.
Clima crítico
Pero, el factor climático juega un papel importante y vale preguntarse "¿Podrán los campos sostener los programas productivos trazados a mediano plazo, logrando una mayor retención de vientres y estas invernadas más largas?"
La situación resulta crítica para varios sectores del país. Venimos de uno de los meses de agosto más secos de la última década. A excepción de sectores del sur de la provincia de Buenos Aires y extremo noreste de la Mesopotamia, el resto del país atraviesa una de las sequías más fuertes de los últimos años.
De acuerdo a los análisis que realizan los especialistas locales en agrometeorología, el Pacífico Ecuatorial Central viene registrando un creciente nivel de enfriamiento que, precisamente, es donde se define el fenómeno “La Niña”.
Este fenómeno está caracterizado por lluvias por debajo de lo normal durante los meses de primavera y verano para nuestra región. De acuerdo a los pronósticos actuales, ese enfriamiento tenderá a acentuarse en los próximos tres meses.
Su impacto en la ganadería
Una primavera seca no es lo mismo que un invierno seco para la ganadería. En primavera se define el partido tanto de corto como de mediano y largo plazo.
Los sectores ganaderos comienzan a preparar sus reservas pensando en meses críticos para el sector desde lo climático.
A corto plazo, los campos que están reteniendo por más tiempo sus invernadas tratan de ganar más kilos y reacomodar así la relación de venta final. En caso de transitar una primavera seca podrían verse forzados a liberar hacienda menos terminada y a su vez, en pleno pico de oferta, algo que esta estrategia precisamente ofrecía evitar.
En tanto que, hacia el mediano plazo se juegan variables de alto impacto para los ciclos venideros. A partir de septiembre se inicia la temporada de servicios. La condición corporal en la que llegan las vacas resulta determinante para lograr buenas tasas de preñez.
Devenir productivo: el impacto se vería en 2022
En contraposición, una sequía de primavera resulta altamente determinante del devenir productivo de los próximos dos años. En concreto, el mes de septiembre será clave para realizar los ajustes de carga que demanden los campos que, en caso de generalizarse, podrían derivar en un ingreso anticipado de oferta.
Paralelamente, comienza a configurarse la potencial oferta de terneros que se verá ingresar en la zafra 2022. Este año se ha registrado una muy buena extracción de terneros, casi 15 millones marcados al 31 de diciembre del 2019 sobre un total de 23 millones de vacas.
Pensar tan solo en una caída de dos (2) puntos promedio en las preñeces de este año, trasladables al destete 2022, podría llegar a impactar -a igual cantidad de vacas en servicio- en unos 450.000 terneros menos que faltarán en la oferta total de carne de ese año.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

Se concretó la 3ª edición del Concurso Nacional de Quesos, Manteca y Dulce de Leche de la Región Centro y la 14° edición del Concurso de Quesos de Totoras

Con la participación de instituciones públicas, productores, empresas, investigadores y referentes del sector, se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros el 1° Simposio Forestal de Santa Fe, un encuentro que abrió el debate sobre el presente y las oportunidades del sector forestal en la provincia.

Con crecimiento de hasta el 11 % en el último año, el sector lácteo provincial consolida su recuperación tras la crisis de 2023. El Gobierno de Santa Fe impulsa beneficios fiscales, financiamiento por más de 15.000 millones de pesos, obras de caminos y electrificación, y avanza en la apertura de nuevos mercados internacionales.

La intención de siembra se estimó en 1.100.000 ha, un 3 a un 3,2 % superior a la campaña anterior.

Para bovinos, bubalinos y cérvidos la medida comenzará a regir para la identificación de nuevos ejemplares.

Investigaciones realizadas en INTA Rafaela evidencian que el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales –como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal– mediante sensores de precisión permiten detectar de manera temprana el estrés térmico en vacas lecheras. Esta información posibilita la implementación de estrategias preventivas y contribuye a reducir la carga calórica en los animales, además ayuda a sostener los niveles de producción lechera.

La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos. Técnicos del INTA Rafaela, recomiendan realizar monitoreos para actuar de manera temprana y reducir riesgos de transmisión de patógenos.

La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol