
La siembra de soja alcanza el 88,3 % y del maíz 89,1 %. La cosecha del trigo en su etapa final y comenzó la de girasol

La mayor parte se encuentran en la industria molinera y en la fabricación y comercialización de los productos elaborados en base al cereal.
Son estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario para el segundo trimestre de 2021, lo que representa 11,6% del total de empleos generados por todas las cadenas agroalimentarias argentinas y el 2,4% del empleo total en Argentina en ese período.
Esta estimación comprende a todo régimen de empleo: asalariado registrado, asalariado no registrado y no asalariado (cuentapropista, patrón y trabajador familiar).
Además, al definir la cadena triguera se incluyen las etapas de insumos agrícolas y maquinaria, producción agrícola primaria y servicios agrícolas, industrialización, comercialización mayorista y minorista de granos y alimentos en base a trigo y almacenamiento, transporte, y servicios relacionados.
La etapa que mayor empleo genera es la de comercialización, con un total de 147.147 puestos de trabajo, equivalente al 38% del empleo total de la cadena. Además, esto representaría el 15,6% del total de empleos generados en la etapa de comercialización de todas las cadenas agroalimentarias en conjunto.
Sin embargo, también se destaca el alto nivel de empleo generado en la etapa de industrialización del cereal (molinería), que aporta 135.041 puestos de trabajo, equivalentes al 35% del total de ocupados en la cadena triguera. Asimismo, esto equivale al 16,4% de los puestos de trabajo de todas las cadenas agroalimentarias en la etapa industrial.
Lo anterior contrasta con la generación de empleo en la producción primaria de trigo. El total de puestos de trabajo en esta etapa asciende a 65.262, lo que equivale al 17% del empleo de la cadena triguera, pero que representa sólo el 5,1% de los ocupados en la producción agrícola, ganadera y forestal en Argentina.
Esto tiene sentido considerando la variedad de productos alimenticios que se elaboran en base al cereal, y el gran arraigo que presenta la industria alimentaria en la idiosincrasia argentina, que además ha actuado fuertemente como motor de desarrollo regional a lo largo de la historia del país.
Las etapas de transporte y almacenamiento, insumos y maquinaria, y servicios relacionados en la cadena triguera generarían 19.164, 18.292 y 2.553 puestos, respectivamente, lo cual, en conjunto, representaría, en conjunto, el 11% del empleo generado por la cadena del cereal.
Desagregando el empleo hacia adentro de cada etapa de la cadena triguera, se puede tener un mejor panorama acerca de dónde está el grueso de los puestos de trabajo que genera la cadena en su conjunto.
Tomando en primer lugar la etapa de producción primaria del cereal, de los 65.262 puestos de trabajo que se genera en esta fase, 14.250 (equivalente al 22%) corresponden a la producción primaria propiamente dicha, mientras que los 51.012 (78%) restantes se corresponden a servicios agrícolas. Dentro de ese total, la actividad que mayor cantidad de puestos de empleo forja son los servicios de contratistas de mano de obra agrícola, que representan un 50% del total de empleos asociados a la cadena triguera en la etapa de producción primaria.
Siguiendo con la etapa de industrialización del cereal, se puede apreciar que el 16% de los 135.041 puestos de trabajo generados corresponden a la llamada 1ra industrialización, que comprende a la molienda de trigo propiamente dicha (15% de los empleos) y a la producción de balanceados y alimentación animal (1%). Luego, la etapa que llamamos de 2da industrialización da cuenta del 84% del empleo restante generado. Hacia adentro de esta categoría podemos observar que la elaboración de productos de panadería crea el 31% (equivalente a 42.385) de los empleos de toda la etapa de industrialización, erigiéndose así como la rama de actividad que mayor cantidad de puestos de trabajo genera en toda la etapa de industrialización. Esto no resulta sorpresivo considerando lo intensivo en mano de obra del proceso de elaboración de los productos de panadería y el elevado consumo de este tipo de productos que tienen los argentinos.
En cuanto a la etapa de comercialización del trigo y de los productos alimentarios elaborados en base al cereal, la comercialización mayorista emplea al 26% de los 147.147 individuos que desempeñan sus trabajos en esta etapa, mientras que la comercialización minorista acumula el restante 75% de los ocupados en la etapa de comercialización de la cadena triguera.
Desagregando hacia adentro de cada una de estas categorías, en la etapa mayorista la actividad que mayor empleo genera es la venta al por mayor, en comisión, o en consignación de cereales, con un total de 16.212 ocupados en esta actividad (equivalente al 11% del total de ocupados en la etapa de comercialización).
Fuente: Noticias Agropecuarias

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