
Del exceso de agua a las sembradoras a pleno: la gruesa acelera en el centro-norte santafesino
REDACCIÓNLa campaña agrícola volvió a tomar velocidad en el centro-norte de Santa Fe. Después de un período marcado por excesos hídricos, lotes anegados y dificultades para realizar las labores, una nueva semana de estabilidad climática permitió multiplicar el movimiento de sembradoras, cosechadoras y equipos en prácticamente toda la región.
“Siembra constante, sin pausa, en toda el área de estudio”, sintetizó el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que elaboran la Bolsa de Comercio de Santa Fe y la Universidad Católica de Santa Fe en su informe correspondiente al período comprendido entre el 2 y el 8 de septiembre.
El cambio de escenario se hizo visible en el campo. La ausencia de precipitaciones y varios días de estabilidad permitieron que aumentara el movimiento de maquinaria respecto de las semanas anteriores. En simultáneo avanzaron la siembra de girasol y maíz temprano, la cosecha del maíz tardío y del algodón, las fertilizaciones nitrogenadas y los monitoreos de cultivos.
El girasol vuelve a ganar terreno
Uno de los datos que sobresale en la nueva campaña es la superficie proyectada para girasol. La intención de siembra alcanza las 170.000 hectáreas, por encima de las 156.000 de la campaña pasada y el valor más alto de toda la serie presentada por el SEA, que comienza en el ciclo 2010/11.
En apenas dos campañas, la intención pasó de 130.000 hectáreas en 2024/25 a 156.000 en 2025/26 y ahora a 170.000 hectáreas. En General Obligado, donde la implantación está en marcha, el SEA observó muy buena disponibilidad de agua útil y lotes ya emergidos con buen desarrollo vegetativo.
El maíz temprano también muestra una apuesta importante. La intención alcanza las 98.000 hectáreas, contra 95.000 del ciclo pasado y 76.000 de 2024/25. El registro queda apenas por debajo de las 98.500 hectáreas de 2019/20 y las 100.000 alcanzadas en 2014/15, de acuerdo con la serie incluida en el informe. En Las Colonias, el SEA registró durante la semana lotes en pleno proceso de implantación.
El trigo deja atrás parte de los excesos
La mejora de las condiciones también alcanzó al trigo. El cereal ocupa 462.500 hectáreas, por encima de la intención inicial de 450.000, y atraviesa etapas de desarrollo vegetativo, macollaje e inicio de encañazón.
El informe describe una evolución normal, favorecida por la disponibilidad de humedad tanto en la cama de siembra como en los perfiles. Más importante todavía: disminuyeron los encharcamientos y anegamientos que habían llevado algunos lotes a condición regular, y en sectores puntuales comenzó a revertirse la coloración verde amarillenta observada anteriormente.
Hasta el 8 de septiembre tampoco se detectaron plagas o enfermedades de consideración. Con el cereal evolucionando favorablemente, los productores comenzaron a evaluar nuevas estrategias de refertilización, de acuerdo con el estado de los cultivos, las condiciones climáticas y la relación insumo-producto.
El agua todavía deja cicatrices
La mejora, sin embargo, no significa que los problemas hayan desaparecido en todo el territorio.
El caso más evidente continúa siendo el algodón. En la zona este algodonera la cosecha ya finalizó, mientras que en el oeste las mejores condiciones de piso permitieron recuperar lotes que durante largo tiempo habían resultado difíciles de alcanzar. Pero el SEA advierte que el algodón que todavía no pudo recolectarse generó nuevas pérdidas económicas, con rendimientos finales extremadamente variables, desde 500 hasta 3.000 kilos por hectárea.
En el este de Nueve de Julio todavía se observaban lotes con suelos totalmente saturados y anegados, una imagen que contrasta con el fuerte movimiento de maquinaria registrado en otras zonas.
También avanzó la cosecha del maíz tardío. El cultivo terminó ocupando 89.000 hectáreas, 1.000 menos que las estimadas inicialmente, pero 25,8% más que las 66.000 hectáreas del ciclo anterior. Los rendimientos se mantienen entre 80 y 120 quintales por hectárea en el sur del área SEA, entre 70 y 100 en el centro y entre 60 y 75 en el norte.
La semana deja así un cambio de ritmo más que un cambio definitivo de escenario. Los excesos hídricos comienzan a retroceder y permiten recuperar labores demoradas, mientras la campaña 2026/27 acelera con una fuerte intención de siembra de girasol y maíz temprano y el trigo conserva buenas condiciones.
El agua que semanas atrás funcionaba como límite es hoy, en buena parte de la región, una reserva disponible para poner en marcha la nueva campaña. Pero los lotes todavía anegados del norte recuerdan que esa transición no ocurrió de la misma manera en todo el centro-norte santafesino.


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