El trigo superó las previsiones y alcanzó la segunda mayor superficie de los últimos 17 años

La siembra finalizó con 462.500 hectáreas en el centro-norte santafesino, 12.500 más que la estimación inicial. Los cultivos presentan muy buenas condiciones, aunque las lluvias volvieron a frenar la cosecha de maíz tardío y agravaron la situación del algodón en sectores del norte provincial.
22/07/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La campaña de trigo 2026 terminó de implantarse en el centro-norte de Santa Fe con una superficie de 462.500 hectáreas, unas 12.500 más que las proyectadas al inicio del ciclo. El resultado coloca a la actual campaña como la segunda de mayor extensión desde 2010, solamente por debajo de las 476.500 hectáreas sembradas el año pasado.

El dato surge del informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas —elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe y la Universidad Católica de Santa Fe—, correspondiente al período comprendido entre el 15 y el 21 de julio.

La intención inicial había sido calculada en 450.000 hectáreas, pero las condiciones ambientales favorables, la disponibilidad de humedad en los suelos y las últimas decisiones de planificación de los productores permitieron ampliar el área en aproximadamente un 2,8%.

Aunque quedó 14.000 hectáreas por debajo del récord registrado en 2025, la superficie actual supera ampliamente las 420.000 hectáreas sembradas en 2024 y las 436.500 de 2023. Es decir, el trigo sostiene por cuarto año consecutivo una presencia elevada dentro de la estructura productiva regional.

Buen estado y reservas de humedad

Los lotes implantados atraviesan principalmente las primeras etapas de desarrollo vegetativo y, en términos generales, presentan condiciones de muy buenas a excelentes.

El relevamiento no detectó problemas sanitarios importantes y señaló adecuados niveles de tecnología y fertilización inicial. La buena disponibilidad de agua útil en la cama de siembra y en los perfiles del suelo permitió una correcta implantación de los distintos ciclos.

En el oeste del departamento Castellanos, el SEA registró lotes de trigo de ciclo largo en excelente estado, mientras que en General Obligado se observaron cultivos de ciclos intermedios con una evolución muy favorable.

A partir de ahora, una de las principales decisiones de manejo estará relacionada con la eventual refertilización de los lotes. Esa definición dependerá de la evolución del cultivo, las condiciones climáticas y, especialmente, de la relación entre el costo de los insumos y el valor esperado del cereal.

Un mapa de lluvias muy desigual

La semana dejó un escenario hídrico contrastante dentro de la región. Las precipitaciones fueron importantes en algunos departamentos del norte y prácticamente inexistentes en sectores del centro-oeste.

San Justo registró acumulados máximos de hasta 118 milímetros; Vera llegó a 90; San Javier, a 83; y General Obligado, a 78 milímetros. En cambio, el informe no registró lluvias en Castellanos, mientras que en Las Colonias los acumulados alcanzaron un máximo de 25 milímetros, pero solamente sobre el 10% del territorio relevado.

Esta distribución irregular volvió a generar encharcamientos y anegamientos en sectores del norte de los departamentos centrales y en áreas del sur y centro de los departamentos norteños. Las condiciones no afectaron de igual manera al trigo, pero sí alteraron el ritmo de las cosechas pendientes.

La humedad frenó el maíz tardío

La recolección del maíz tardío continuó con avances diferentes según la zona y se detuvo nuevamente después de las lluvias, debido a los altos niveles de humedad en los cultivos y a la falta de piso.

El cereal ocupó finalmente unas 89.000 hectáreas, 1.000 menos que las estimadas inicialmente. Los rendimientos muestran diferencias marcadas: en el sur del área estudiada oscilan entre 80 y 120 quintales por hectárea; en el centro, entre 70 y 100; y en el norte, entre 60 y 75 quintales.

Más allá de las interrupciones de la cosecha, estos valores reflejan un desempeño productivo favorable, especialmente en los sectores central y sur del área relevada.

El algodón, la situación más delicada

El panorama más complejo continúa concentrado en el algodón. La superficie implantada fue de 106.100 hectáreas, entre un 22% y un 24% inferior a la campaña anterior.

En la zona este algodonera, la cosecha llegó al 95% del total, con un avance semanal de cinco puntos. La realidad es distinta en el oeste, donde las precipitaciones acumuladas durante los últimos meses mantuvieron numerosos lotes encharcados y dificultaron el ingreso de las máquinas.

El informe advierte que algunos algodonales podrían quedar definitivamente sin cosechar. La permanencia del cultivo en los lotes provocó pérdidas tanto en los rendimientos como en la calidad de la fibra, con resultados que varían entre apenas 500 y 3.000 kilos por hectárea.

Una campaña fina que comienza con una buena base

Con la siembra concluida, el trigo inicia su desarrollo sobre una superficie mayor a la prevista y con reservas hídricas que, hasta el momento, permiten mirar con expectativas positivas las primeras etapas del ciclo.

El desafío será sostener esa condición durante los próximos meses y evitar que los excesos de humedad que afectan al norte se extiendan hacia otras zonas productivas. Por ahora, el dato central es concreto: pese a las variaciones climáticas y económicas, los productores volvieron a apostar fuerte por el cereal.

Fuente consultada: Sistema de Estimaciones Agrícolas para el centro-norte de la provincia de Santa Fe, informe Nº 786, Bolsa de Comercio de Santa Fe y Universidad Católica de Santa Fe, período del 15 al 21 de julio de 2026.

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