Pesar en la región por la muerte de dos grandes empresarios

RELATOS 04 de noviembre de 2020 Por REDACCIÓN
A los 80 años, falleció en Las Varillas Luis Zanello, uno de los creadores de la industria de tractores más importante del país. En Ramona, Celso Peiretti, socio fundador de Lácteos Ramolac; tenía 88 años.
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ZANELLO Y PEIRETTI

Este martes, se conoció la triste noticia del fallecimiento de dos grandes empresarios de nuestra región. En Las Varillas, , falleció Luis Zanello, uno de los creadores de la industria de tractores más importante del país radicada en esta ciudad de San Justo.

Zanello tenía 80 años. Junto a su hermano Carlos habían instalado en el año 1948 la fábrica de Tractores Zanello.

Considerado un ícono en la industria mecánico-agrícola, Zanello murió años a causa de una falla multiorgánica, por la cual estuvo se encontraba internado en el Sanatorio Garcés de Las Varillas.

En su cuenta de Facebook Nicolás Etchevest lo define como "El hombre que forjó el nuevo campo argentino, fue quien cambio la agricultura de nuestro país, quien le dio esperanzas a los gringos del campo con sus máquinas. ¿Quien no tuvo un Zanello (marrón, blanco, naranja, verde, etc) un luchador interminable, de esos que se cuentan con los dedos de una mano".

 

 

Ramona, de luto

Desde Lácteos Ramolac se dio a conocer el fallecimiento de Celso M. Peiretti,  socio fundador de la empresa radicada en la localidad santafesina de Ramona.

Con sus 88 años de vida, era un ejemplo de persona, esposo, padre, abuelo y bisabuelo.

"Sin dudas, deja una huella y todas sus enseñanzas como emprendedor e incansable trabajador. Los que lo conocimos, recordaremos su humildad, honestidad, buen humor y su gran dedicación por esta empresa familiar", señalaron desde la empresa láctea.

"Contagiaba ganas y confiaba en cada uno de nosotros", expresaron en su homenaje.

"No abandonen, porque siempre vienen momentos mejores. Para todo hay una solución, hay que aguantar los momentos malos y aprovechar los buenos", era una de las frases célebres de Peiretti.

FUENTE: LA VOZ DE SAN JUSTO

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