El que me toca es un chancho

RELATOS 24 de agosto de 2020 Por REDACCIÓN
Preguntas sin responder sobre el posible acuerdo con China relacionado a la producción de carne porcina en nuestro país. Interesante artículo de Iris Speroni en el blog RestaurAR
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Parece un juego de niños pero no lo es. Múltiples preguntas quedan flotando en el aire acerca del acuerdo entre nuestro país y China en relación a la instalación de "granjas porcinas" en nuestro país. Todas estas dudas, consultas sin responder en un interesante artículo que compartimos del blog RestaurAR cuya autora es Iris Speroni 
 



Vendemos proteínas. Ése es nuestro negocio y ése debería ser nuestro negocio. Combinar tierra, capital y trabajo para producir y vender al mundo.


Casi todos los medios del sector agropecuario informaron sobre un protoacuerdo entre el gobierno chino y diferentes entes del gobierno nacional y provincial así como entidades patronales del sector, sobre la posibilidad de criar chanchos chinos en la Argentina.

Obviamente el proyecto se vende como algo “beneficioso” para el país, con el sonsonete habitual: “dará puestos de trabajo”. ¿Quién se puede negar? En este caso prometen 100.000 puestos de trabajo. Sólo alguien desalmado se negaría.

Además, vendrían inversiones extranjeras. Como quería Mauricio Macri y como prometió, en su momento, Néstor Kirchner.

Veamos qué es lo que se sabe (que es poco).

“Esta iniciativa, que además ya cuenta con el apoyo del sector público –Cancillería, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ministerio de Producción y gobiernos provinciales, ‘podría convertirse en un proyecto estratégico…’...”. Quién lo dice es un ejecutivo de Biogénesis (1), originariamente argentina, con una planta instalada en China. [Fuente: SUPERCAMPO. PERFIL].

No se trata de hacer crecer la cantidad de ganado porcino de nuestro país, sino de traer animales de China. ¿Cómo lo sé? Porque el Ingeniero Zootecnista Juan Uccelli está preocupado por el tamaño del lazareto que tenemos y está pidiendo ampliarlo.  Nadie se preocuparía por el lazareto caso contrario.

¿Qué prometen los chinos? Invertir miles de millones de pesos (ahora trataré el tema de las inversiones), y traer la metodología de crianza que aplicaron en China. Sí, señores. El método de crianza que les hizo sacrificar más de 200 millones de cabezas porcinas. Y con un remanente de población que, según ellos, sigue infectada. El método de crianza que ha sumado peste tras peste en los últimos años. 

Respecto a la sanidad, cualquiera que haya estudiado biología y zoología en el secundario, como es mi caso, sabe que o bien tienen población clonada y por lo tanto masivamente lábil a tal o cual virus o a tal o cual bacteria o bien, son cerdos naturales, pero criados en condiciones bromatológicas paupérrimas. Eso es lo que quieren traer acá.

Respecto a las inversiones prometidas: Siempre dicen que van a traer rastrillones de dólares. Cuando se ven las cifras de cerca, las cosas cambian. 

Cuando Dietrich y Macri entregaron el FFCC San Martín Cargas al gobierno chino, operación de concesión que se hizo sin licitación pública y sin permiso del Congreso, dijeron que se invertirían mil millones de dólares. Una mirada más fina los convirtió en la décima parte. El total lo lograban sumando la totalidad de los costos operativos a lo largo de 10 años (que se financian con la facturación). Con lo cual nos quedábamos sin la línea estratégica que une el Pacífico con Rosario, por 100 millones de dólares, dinero que gasta Fernández en el Ministerio de Género y que Macri gastó en infinidad de banalidades. 

¿Qué preveo?

Enclaves con tecnología china, como informa el comunicado de prensa, donde los chinos alquilarán tierras, pondrán toda la infraestructura, faenarán sus animales y se los llevarán por el FFCC concedido hasta barcos chinos. 

Genética china, metodología china.

Hablan de que el sistema chino es el más eficiente del mundo conjuntamente con el norteamericano. 1. Muy eficiente no es si cada 10 años hay que matar a la mitad de los animales porque se apestan; 2. los chinos compraron los principales frigoríficos porcinos de EEUU.

Cómo imagino que será esto en realidad.

a. Pondrán los criaderos en tierras fiscales, como la marihuana de Gerardo Morales en Jujuy.

b. Alquilarán campos de políticos o de sus testaferros para poner los criaderos, como hace la industria petrolera con la servidumbre.

c. En los criaderos trabajarán chinos. El sindicato obligará a un mínimo de proporción de trabajadores autóctonos, cifra que se violará sistemáticamente como es en el caso de la pesca. 

d. Los frigoríficos trabajarán según metodología china (que tan buenos resultados ha dado, como comenté), con empleados chinos. Los políticos serán proveedores de los frigoríficos, “asesores”, abogados patrocinantes, etc. Mecanismo idéntico al utilizado con la industria minera aurífera.

e. Los políticos exigen participación de capital nacional. Ésa será el porcentaje de los políticos (6).  Ésa es la participación de los que aceitan los mecanismos.

f. Prepárense para exenciones impositivas. Así ya lo hizo esta misma administración, con Cristina Fernández de presidente, con los frigoríficos vacunos brasileños. 

g. Costos a cargo del estado argentino, esto es, todos nosotros. Un nuevo lazareto como propone el ingeniero Uccelli. Rutas. Tendido eléctrico. Facilidades varias. Esperemos y verán.

h. Se subirán las retenciones al maíz para que el gobierno chino compre baratito el cereal.

i. Estamos todos sometidos a un riesgo sanitario enorme, para que cuatro vivos hagan un negocio. i.1. Riesgo para nuestra salud; i.2. Riesgo que si surge algún brote se caigan nuestras exportaciones de otros productos (vacunos, ovinos) a otros mercados.


¿Por qué no me gusta?

Porque como dije acá: VENDEMOS PROTEÍNAS. 

Ése es nuestro negocio y ése debería ser nuestro negocio. Combinar tierra, capital y trabajo para producir y vender al mundo. Si las proteínas las hace otro y se las lleva, no necesitará comprárnoslas a nosotros. 

Por eso estoy en contra de que los chinos (y los españoles) nos roben el pescado. 

No sólo porque nos roban sino porque cada tonelada de pescado robado es una tonelada de carne (vacuna, porcina, caprina, ovina) que no nos compran. Ni los españoles, ni los chinos, ni los coreanos. Es más, se permiten el lujo de desdeñar nuestras carnes porque satisfacen a su población con nuestros pescados. Y en el caso europeo, se dan el lujo de desdeñar nuestras carnes porque alimentan a su ganado con forraje importado, en gran parte argentino (el mayor destino de los pellets de soja argentinos es a Europa).

El costo de oportunidad de esta inversión es no armar nosotros un cluster porcino propio. Es no ser dueños de nuestro futuro. El daño de la propuesta de Felipe Solá es la destrucción de un potencial de armar un cluster propio. Imperdonable.

No necesitamos capital. Los argentinos tenemos cientos de miles de millones de dólares que no tenemos dónde colocarlos. No necesitamos profesionales. Tenemos y muy buenos.

Si nos faltara genética, podemos comprar semen o madres a EEUU o Europa, o pasarnos algunos años sin faenar madres.

Y así seríamos dueños del negocio de punta a punta. No el gobierno chino con infinidad de criaderos y frigoríficos. Sino productores y dueños de frigoríficos, capitalistas en todo el país, cientos de ellos.

Pero nosotros no lo podemos hacer. En primer lugar porque nos ahogan los impuestos. 

Nosotros tenemos que poner plata antes de que nos dejen poder invertir. 

Luego la inversión es en gran parte impositiva (21% de IVA y 5% de IIBB  y o,6% de impuesto al cheque) de toda la inversión que se haga. Y además el productor pagará impuestos cada vez que venda algo. Además de miles de habilitaciones municipales, provinciales, del SENASA. Tasas de sellos, ingresos brutos, seguridad e higiene, etc. Todo esto lo describí con lujos de detalle en CERDOS: LA CARGA IMPOSITIVA FRENA LA INVERSIÓN. 

El gobierno lo que debió hacer es “vender” carne porcina a China, tal vez con un acuerdo de volúmenes por 10 años y luego crear las condiciones en el país para que todos nos animemos a invertir. Con todo lo que la nota “vende”: Colocación de criaderos en el NEA, trabajo para regiones con altas tasas de desocupación, tratamiento de desechos (en Río Cuarto existe un excelente ejemplo). Todo es posible con capital, inteligencia y capital argentino. No necesitamos a los chinos excepto como clientes.

Pero mi forma de plantear los negocios no permite hacer “negocios” a la clase política. 

Porque se diversifican los interlocutores y hace casi imposible la exacción ilegal. Los políticos siempre prefirieron la concentración de contrapartes. Un productor (el gobierno chino) en lugar de 5 mil productores argentinos. 20 frigoríficos del gobierno chino y no 20 empresarios distintos, etc.

Así hicieron con la pesca, que cobran las licencias parte por arriba del mostrador y tienen como interlocutores pocas empresas; o gallegas o chinas.

Es imposible invertir en Argentina. Es imposible efectuar actividades lícitas en Argentina.

Excepto...si uno es un gobierno extranjero y todos los funcionarios argentinos hacen lo posible e imposible en “facilitar” las cosas.

De todo esto quedará que miles de productores locales quedarán fuera del juego, miles de personas con el capital para meterse en este negocio y hacerlo muy bien, no podrán entrar porque la barrera impositiva es infranqueable.

El costo de oportunidad es enorme. Perdemos la oportunidad de producir chancho para venderlo. Perdemos la oportunidad de satisfacer la demanda china de proteínas con otras proteínas nuestras (no sólo porcinos, sino otras carnes rojas, acuicultura y pesca).

Ésa es la visión geopolítica que uno esperaría de Cancillería, Defensa y del Presidente. La mía. La que tuvo la clase dirigente argentina por décadas. 

No.

Pero si tenemos de Canciller al gran responsable de la destrucción de la pesca argentina, nada podemos esperar.

En resumen: este proyecto huele mal por los cuatro costados. Y no es por los pobres chanchos.

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