Acuerdo con los bonistas: “Es una noticia sumamente positiva para la economía”

NOTICIAS 05 de agosto de 2020 Por REDACCIÓN
Gonzalo Saglione fue ministro de Economía de la Provincia de Santa Fe durante la gestión del ingeniero Miguel Lifschitz (2015-2019). En una extensa charla con Pampa Gringa analizó lo que significa para el país el acuerdo alcanzado ayer por el Gobierno Nacional y un importante grupo de bonista en relación a la deuda externa. ¿Qué pasa en Santa Fe que tuvo en los últimos años un nivel de deuda y de perfil de vencimiento muy bajos? Lo contrario de lo que ocurrió a nivel nacional (y en otras provincias).
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GONZALO SAGLIONE “El acuerdo resuelve uno de los problemas importantes que tiene la macroeconomía argentina. Pero bajo ningún punto de vista resuelve otro de los temas centrales: Argentina está produciendo poco”

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Para Gonzalo Saglione, ex ministro de Economía de Santa Fe, el acuerdo entre el Gobierno Nacional y bonistas privados internacionales que cristalizó esta semana, “es una noticia sumamente positiva para la economía”. En una extensa charla mantenida con Pampa Gringa resaltó que el acuerdo permitió despejar para “los próximos años de vencimientos importantes y a la vez vez redujo la tasa de interés”. Pues bien, preocupa la existencia de múltiples factores que inciden en el estado de crisis que hoy vivimos. Uno de los más profundos es la falta de crecimiento productivo desde hace diez años.  Debe crecer la producción. Pero para que suceda se tiene que saber a quién vendérsela. Un mercado interno deprimido por un lado, y la necesidad de aumentar la competitividad externa por el otro.

En este marco de grandes dificultades “deben trabajar en conjunto el sector público y privado, aunar esfuerzos donde los diferentes niveles de Gobierno no deben escatimar las herramientas que tienen a su alcance para acompañar las diferentes actividades económicas”. En Santa Fe, Nación aplicó en todos los sectores unos $40 mil millones. A la vez no ve con el mismo ímpetu “el apoyo de la Provincia hacia los municipios y comunas. Lo mismo ocurre con el sector privado” analizó. Y un elemento importante para estos tiempos: Santa Fe “en los 90 entregó una herramienta que en esta circunstancia sería fundamental: su Banco Público”.  Cuáles son las oportunidades -y los peligros- que vislumbra para la Provincia en este momento: “siempre tuvimos la premisa de endeudarnos para realizar obras. EL problema es cuando te endeudas para cubrir gastos corrientes, el pago de sueldos por ejemplo”. Santa Fe en los últimos años tuvo un nivel de deuda bajo -en relación a su presupuesto- y con muy bajo perfil de vencimiento (a largo plazo). Lo contrario de lo que ocurrió a nivel país (y en otras provincias).

 

-¿Cómo evalúa el acuerdo alcanzado con los bonistas?

-Es una noticia sumamente positiva para la economía argentina. Es un problema que no generó el actual gobierno nacional pero ya habían transcurridos varios meses sin poder alcanzar un acuerdo. Esto ponía a nuestro país fuera del mercado internacional de capitales.

Esto significaba que ni Nación, ni las provincias

, ni los municipios ni las empresas “podían aspirar a tener financiamiento externo” Argentina no resuelve su problema de deuda externa con este acuerdo -que es parcia-l pero “da un primer paso fundamental en ese sentido”

 

-Es el turno del Fondo?

- Queda por delante avanzar con otros componentes de la deuda. Fundamentalmente la que fue tomada con el Fondo Monetario Internacional en 2018/2019. Es sumamente elevada y comparte una característica con la recién acordada: alto nivel de deuda y un perfil de vencimiento muy agresivo: esto quiere decir que tiene que devolverse en un plazo de tiempo muy corto. Y cuando uno mira la sustentabilidad de la deuda tiene que estar ponderando no sólo el monto sino también bajo qué condiciones fue acordado el pago de esa deuda. En ambos casos, Argentina estaba en una situación “deuda media”, pero con un perfil de vencimiento muy corto en el corto plazo. Lo que se logró con el acuerdo fue mejorar ostensiblemente ese perfil: despejó los próximos años de vencimientos importantes y a su vez se redujo la tasa de interés que tiene que pagar la Argentina”

 

-Durante agosto se abre el capítulo de instrumentación de esa deuda. Por delante queda el desafío de encontrar un acuerdo de similar naturaleza con el FMI

- Exacto. Ahí está el otro gran componente que tiene la deuda del Estado Nacional y que tiene vencimiento en el corto plazo. Y en este último caso entra en consideración no sólo aspectos económicos financieros sino también de política internacional. Al FMI lo constituyen los estados miembros. Sus decisiones no están formadas por el principio ´ganar o perder´ sino por posicionamientos políticos. Además, por otra parte, el organismo multilateral ha venido acompañando la estrategia argentina en este proceso de negociación con los bonistas privados. Y esto es un indicio sumamente favorable

 

ARGENTINA ESTÁ PRODUCIENDO POCO

-Algunos plantean un escenario de euforia, otros de alivio.

- Soy bastante malo adjetivando (risas). Uno se focaliza más en lo racional. Pero creo que ningún actor tiene razones para sentirse eufórico. Siguiendo con esos términos, siento que este acuerdo significa un gran alivio.

Pero tenemos que ser absolutamente claros: esto no significa que la semana que viene vamos a estar mejor. El acuerdo resuelve uno de los problemas importantes que tiene la macroeconomía argentina. Pero bajo ningún punto de vista resuelve otro de los temas centrales: Argentina está produciendo poco. Desde hace años no logra que su economía crezca. La producción crece en un año, el otro disminuye. Desde 2011 tenemos ese comportamiento. Hoy estamos peor aún: la actividad económica arrastra tres años de caída. Este año potenciado por efecto de la pandemia y por el aislamiento que el gobierno decidió como política pública para hacerle frente.

Con esto, “nadie puede decir que a partir de haber llegado a este acuerdo, tengamos un punto de inflexión a partir del cual la economía empieza a crecer” resaltó Saglione : “el problema macroeconómico requiere financiamiento -y es fundamental que se haya resuelto el problema- pero requiere otras cosas que aún no tenemos.

 

-¿Cuáles  serían esos factores?

-Para que aumente la producción, tenemos que tener a quién vendérsela. Se mira hacia adentro, al mercado interno o a las exportaciones. Argentina necesita resolver cómo vende lo que está en condiciones de producir. Al exterior, aumentando su competitividad externa. Dentro del país, se necesita que la gente tenga capacidad de compra. Evidentemente, el ingreso medio de los argentinos, nuestra capacidad de compra, nuestro salario ha perdido durante los últimos tres años. Esto quiere decir que hoy  el promedio de los trabajadores argentinos tiene acceso a comprar menos cosas que hace tres años. Debemos resolver los problemas estructurales, sólo la noticia del acuerdo no nos permite ser eufóricos ni mucho menos

 

SANTA FE: Argentina debe mucho y poco tiempo para devolverlo. Santa Fe debe poco y mucho tiempo para devolverlo

 

Por el acuerdo, algunas voces oficialistas de la Provincia se han mostrado entusiasmados para salir a buscar deuda. La preocupación de muchos es para qué se podrá utilizar (¿gastos corrientes?), los plazos, los montos…

 

-La provincia se destacó en los últimos años por tener un bajo nivel de deuda y a largo plazo

-Somos parte de un país que está con tremendos problemas de la macroeconomía y Santa Fe no es ajena. En lo privado como en lo público. Muchas provincias están con el problema de renegociar su deuda, al ritmo de lo que pasa a nivel nacional.  De hecho, a raíz del acuerdo alcanzado esta semana, las provincias están acelerando sus propias reestructuraciones. Santa Fe no tiene ese problema por el contrario; bajo nivel de deuda -en relación a su presupuesto- y un muy suave perfil de vencimiento. Al revés de lo que ocurre a nivel nacional: Argentina debe mucho y poco tiempo para devolverlo. Santa Fe debe poco y mucho tiempo para devolverlo. Hoy están renegociando Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Salta, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chaco, Chubut, La Rioja, Tierra del Fuego… todas están renegociando su deuda. Santa Fe no inició ese proceso porque, seguramente entenderán las autoridades que están a cargo de la administración, que el estado de deuda y el perfil de vencimiento son bajo en Santa Fe

 

-¿Entonces esto significa que Santa Fe puede ya a salir a buscar financiamiento? 

-Permítame cierta cautela. Siempre apostamos a un financiamiento de largo plazo y un perfil suave en los vencimientos. Con condiciones favorables (tasa de interés). Todas estas cuestiones las proveen los organismos internacionales de crédito. No es casual que hayamos sido la primera provincia que trabajó con el Fondo Kuwaití para el Desarrollo Económico Árabe. Es la primera que trabajó con los Fondos de la OPEP para el Desarrollo Internacional, Fondo de Abu Dhabi para el Desarrollo (FAD). En todos los casos -en algunos se han finalizado, en otros se está ejecutando- por obras de gran magnitud, como la II Etapa del Acueducto Desvío Arijón/Rafaela. Esto no se puede afrontar con el presupuesto anual de cada ejercicio. Y todos estos organismos proveen a los gobiernos financiamientos a muy largo plazo de amortización (Kuwait, 24 años por ejemplo) y con muy baja tasa de interés (3 al 5% anual),.

No veo que el acuerdo alcanzado habilite a que los actores puedan hoy acceder  a financiamientos equiparables. Hay que tener cierta cautela, ir preparando la documentación y esperar cuando las condiciones sean favorables para los intereses de la Provincia. A mi entender debería sostenerse una regla de oro que mantuvo Santa Fe en la última década: financiamiento para ejecución de obras  o compra de bienes: inversión pública. Nunca para sostener los gastos de funcionamiento. Es sumamente negativo para el funcionamiento de la economía: una cosa tomar una deuda de 20 años para hacer un acueducto, una ruta, una escuela y otra cosa tomar una de 3 años para pagar los sueldos de hoy.

 

-Hoy la Provincia está autorizada a endeudarse por $57 mil millones de pesos…

- El Poder Ejecutivo tiene cuatro autorizaciones de endeudamiento. En números redondos: $37 mil millones de pesos en el marco de la Ley de Necesidad Pública, $15 mil millones por la Ley de Emergencia Covid 19; el presupuesto aprobado autoriza $3 mil millones en financiamiento a corto plazo, y otros 3 mil millones por la ley 13501. A la fecha, y al menos lo que se ha difundido, se ha tomado un préstamo por $5 mil millones (NBSF) a reintegrar el 31 de diciembre (intereses de 100 millones por mes). Otro crédito que se firmó con Nación en el marco de la pandemia -ya fue entregado por Nación- por $4,6 mil millones. Y el PE firmó un decreto para cancelar obras pendientes de pago de 2019 (consolidación deuda flotante) a través de títulos públicos y cheques pagos diferidos (2021/2023) por $6 mil millones. Aún no se han emitido esos títulos (según la información oficial). EN el primer semestre se utilizaron $15 mil millones

 

Antes de finalizar, Saglione destacó: “La Argentina atraviesa una severa crisis económica por los aspectos negativos que generó la pandemia y la llamada cuarentena. Esto se da en el mundo, pero acá con ciertas características diferenciales: acá arrastramos dos años de caída y una década en la que un año crecemos, otro caemos… nos toma muy mal parados. En este marco de grandes dificultades creo que se debe trabajar en conjunto el sector público y privado, aunar esfuerzos donde los diferentes niveles de Gobierno no deben escatimar las herramientas que tienen a su alcance para acompañar las diferentes actividades económicas que la están pasando muy mal. Algunas, mucho peor que otras, dependiendo el bien o servicio que se produce”.

Vemos que desde Nación se baja una importante masa de recursos a favor de los gobiernos provinciales, en algunos casos municipales y de las actividades privadas (IFE, ATPs). En Santa Fe, Nación aplicó en todos los sectores unos $40 mil millones. A la vez no se ve con mucha fuerza el apoyo de la Provincia hacia los municipios y comunas. Al menos están muy por debajo de las expectativas que los gobiernos locales tenían en el marco de las leyes aprobadas para esta emergencia. Lo mismo ocurre con el sector privado. Y un elemento es que Santa Fe en los 90 entregó una herramienta que en esta circunstancia sería fundamental: su Banco Público. Buenos Aires, Córdoba, Buenos Aires ciudad, levaron una política muy generosa de acompañamiento a sus empresas a través de sus entidades públicas. Hiy Santa Fe no está en condiciones de hacerlo

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