El paro portuario, peor que la sequía

NOTICIAS 21 de diciembre de 2020 Por REDACCIÓN
Hasta el momento, la huelga general impulsada por los recibidores de granos y los aceiteros le habría costado al país unos 400 millones de dólares que no se liquidaron.
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La soja ha sido el producto más afectado por el paro en las terminales portuarias, debido a que los puertos del up river concentran el principal polo de procesamiento de soja del mundo. La medida frena los procesos de extracción de aceite y de harina, y también los envíos.

La consecuencia inmediata es la brusca caída en el ingreso de divisas; se proyecta en este sentido que el monto a liquidarse durante diciembre será menor a los mil millones de dólares. Como consecuencia de la medida de fuerza se observa además el freno de las compras disponibles por parte de la industria, al no tener oferta por parte de los productores. El ingreso de divisas hasta el 11 de diciembre llegaba a 313 millones dólares y se calcula que hasta el momento se perdieron de ingresar divisas por 400 millones de dólares.

Vale recordar que en diciembre de 2019, las empresas agroexportadoras liquidaron un total de 1.613 millones de dólares. Para encontrar una liquidación de divisas por debajo de los mil millones de dólares tenemos que retroceder noviembre de 2018, cuando llego a 810 millones de dólares.

En esa campaña, el factor excluyente fue la sequía que provocó una pérdida de 16 millones de toneladas en la producción de soja. Hasta el momento, el paro de los gremios portuarios ha tenido efectos más devastadores que una sequía. Un lujo que el país y el Gobierno no se pueden dar.

Evolución

Desde principios de noviembre a la fecha, los precios de la nueva cosecha subieron mucho más que los precios de los mercados disponibles, también conocidos como cosecha vieja.

Comenzamos por el trigo, que cotizaba a mitad de semana en 226,5 dólares en el disponible y 228,5 dólares la posición enero 2021, mientras que a principios de noviembre el mercado cotizaba a 212 y 212,5 dólares respectivamente. Representa una suba de 14,5 y 16 dólares, que equivale a siete y ocho por ciento de aumento.

La caída en la producción de trigo, que se estima en cinco millones de toneladas –de 21 a 16 millones de toneladas–, ayudó a despertar a la demanda de los molinos. Mientras que la exportación comenzaba su cosecha de compras un par de meses atrás.

A la fecha, los exportadores acumulan compras de trigo nuevo por un total de 5,8 millones de toneladas, de las cuales 4,5 millones se compraron a precio hecho y 1,24 millones están pendientes de fija. Las declaraciones juradas de ventas al exterior llegan a 4,8 millones de toneladas. Por el paro de los gremios aceiteros que se hizo extensivo a todos los puertos del país, los exportadores no pueden comprar el trigo en plena cosecha, lo que provocó serios perjuicios a toda la cadena productiva, agro comercial y agroindustrial

Los molinos harineros, dentro de esta situación, tienen mayor capacidad de comprar en plena época de cosecha, al recibir el trigo en sus plantas, fuera del alcance del paro de los portuarios. La medida de fuerza tiene paralizados 22 puertos y se encuentran frenadas la carga de 20 barcos graneleros.

Es inconcebible que la Argentina sufra la paralización del corazón de su economía: todo el complejo agroindustrial exportador. Por cada día de paro en el sector, el país, pierde 100 millones de dólares.

El maíz también ha sido el más afectado por el paro; en un momento en el que los productores podrían estar aprovechando los precios que la exportación paga por el maíz disponible: 202 dólares la tonelada, el máximo histórico del último quinquenio. El Gobierno no puede mirar para otro lado y relativizar la situación. La inacción de los funcionarios responsables de las áreas que deberían ocuparse habla de la improvisación en la gestión y el manejo de la cosa pública. Argentinos, a las cosas

FUENTE: AGROVOZ. Pablo Adreani

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